IDENTIDAD
Símbolos
Cada símbolo de la Nueva Orden Jedi tiene un significado, y una responsabilidad detrás.
EMBLEMA
El emblema de la Orden
El emblema de la Nueva Orden Jedi representa el equilibrio entre la luz y la disciplina: una estrella central, símbolo de la Fuerza que guía a cada miembro, enmarcada por dos alas que evocan la elevación espiritual y la responsabilidad del servicio. Aparece en la cabecera y el pie de este sitio como sello de identidad de la Orden.
TRADICIÓN CEREMONIAL
El sable de luz
El elemento simbólico, tradicional y representativo de la Orden es el sable de luz, considerado estrictamente como una herramienta ceremonial, réplica inofensiva o elemento de simulación deportiva y coreográfica. En la tradición Jedi, constituye un símbolo del compromiso espiritual y del camino personal de cada miembro.
Cada miembro puede confeccionar o adquirir su propio sable utilizando materiales de libre comercio, como resinas, policarbonatos o componentes electrónicos estándar. Queda expresamente prohibido el uso de materiales inflamables, cortantes, punzantes o cualquier sustancia catalogada como peligrosa por el ordenamiento jurídico.
Su uso, exhibición y transporte se limita a los espacios autorizados para las actividades de la Orden, y queda en todo momento supeditado al cumplimiento de la legislación vigente en materia de seguridad y convivencia ciudadana, así como al Reglamento de Armas. Bajo ninguna circunstancia puede utilizarse como elemento de intimidación o agresión.
El color de la hoja es una elección personal, no una jerarquía: cada miembro elige el que mejor representa su propio camino dentro de la Orden.
TRADICIÓN VOLUNTARIA
Otros símbolos y costumbres
Algunos miembros Padawan adoptan, de forma totalmente voluntaria, un peinado tradicional que se recorta al alcanzar el nivel de Caballero. Como cualquier otra práctica de la Orden que involucre a menores de edad, esta costumbre queda siempre supeditada a la autorización expresa de sus madres, padres o tutores legales, conforme al artículo 22.b de nuestros Estatutos.
La forma sirve al fondo
Ningún símbolo sustituye a la práctica diaria de la doctrina.